viernes, 5 de mayo de 2017

El objetivo de la música es el funcionamiento de la mente

Las emociones determinan la calidad de lo que registramos en la mente, cuando no hay emoción la transmisión de la información genera dispersión en los niños, en vez de placer y concentración.
Si hay música de fondo en el aula, a poder ser música suave, el conocimiento rígido y lógico de las mates, la química, la física, las lenguas cobrará una nueva dimensión emocional. Y en nuestra mente se registrará de una manera privilegiada.
Sin emoción, el conocimiento es insípido, siendo la emoción el pegamento del aprendizaje.
La música de fondo tiene tres grandes objetivos:
1º producir educación musical y emocional.
2º generar el placer por aprender.
3º aliviar el síndrome de pensamiento acelerado (SPA), porque la música calma los pensamientos y mejora la concentración y la asimilación de la información.

Debería usarse música de fondo desde la primera infancia, tanto en el aula como en casa.  Sin duda, los efectos de que suene música de fondo en el aula es espectacular, relaja y estimula a los maestros y alumnos.
A muchos de nuestros alumnos les encanta la música agitada y frenética porque conectan con sus pensamientos aunque después de escuchar música tranquila durante varios meses, su emoción estará acostumbrada y estabilizada.

Dos músicas que suelo emplear en mi clases para conseguir este propósito es:

 

Información sacada del maravilloso libro "Padres brillantes, profesores fascinantes" del Dr.Augusto Cury


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